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Querida AQE: Necesitas estudiar

Un servidor empezó hace un año a jugar a un deporte llamado quidditch, el cual puede sonaros un poco. Complejo, vertiginoso e incluso indescifrable en algunas ocasiones, su combinación de pelotas, posiciones, medidas del campo, situaciones y árbitros lo convierte en un quebradero de cabeza que, curiosamente, acabas disfrutando con locura. Al contrario que otros deportes, es casi tan complejo verlo desde fuera como desde dentro, solo por el simple hecho de que mientras estás centrado en una acción, pueden ocurrir dos o tres más simultáneamente (Con pelotas de por medio, ojo, que si me pongo a hablar del juego sin ellas…) Por ello, existen una cantidad de árbitros enorme para controlar todas estas acciones y procurar que el partido transcurra cumpliendo con la normativa realizada por la IQA, en este caso el IQA Rulebook 16-18. Así a ojo, un partido debe contar con:

  • Un árbitro principal o Head Referee, máxima autoridad arbitral, encargado de velar por el cumplimiento de las normas y sancionar a aquellos que las incumplan. Requiere titulación.
  • Dos a cuatro árbitros asistentes o Assistant Referee, encargados de apoyar al Head Referee señalando acciones que no pueda ver este último, tales como beats, faltas… Requiere titulación.
  • Un árbitro de snitch o Snitch Referee, asignado para acompañar a la snitch durante el Seeker Floor (Tiempo de buscadores) y señalar beats o faltas cercanos a la misma. Requiere titulación.
  • Un corredor de snitch o Snitch Runner que, vistiendo de amarillo, portará la snitch a coger e intentará evitar que los buscadores consigan su objetivo.
  • Dos árbitros de gol o Goal Referee, uno en cada set de aros a una distancia adecuada para no afectar el juego, encargados de marcar si la quaffle ha entrado o no por uno de los aros, quedando la decisión final en manos del Head Referee.
  • Dos árbitros de mesa, un Scorekeeper y un Timekeeper. Controlan el marcador, el tiempo y rellenan el acta del partido con los goles, las tarjetas y el tiempo de juego disputado.

Como se puede intuir, todos son fundamentales y necesarios para el buen desarrollo de un partido. Se pueden disputar encuentros con menos árbitros (En algunas regiones de nuestra NGB esto ha ocurrido ya), pero no debería ser una opción a plantear salvo entrenamientos o urgencia extrema. Incluso con la cantidad de árbitros adecuada se pueden cometer errores de apreciación en beats o goles, fruto de acciones producidas de tal forma que ninguno de los ojos allí presentes puedan vislumbrar cómo han transcurrido las mismas. Errar es humano, y es mejor un fallo por mal rendimiento arbitral que uno por falta de personal habilitado para dirimir esa situación en concreto. Jugamos un deporte intenso, rápido, estratégico y de cambios muy bruscos, el cual además está en plena expansión desde que fue creado hace apenas doce años, por lo que necesitamos estar preparados, arbitremos o no, para controlar todas estas situaciones.

¿A dónde quiero llegar con todo esto? La AQE (Asociación Quidditch España) es una NGB que va a empezar en septiembre su tercera temporada deportiva, con varios equipos en todos los rincones del país y la necesidad de crecer para alcanzar a otras NGBs y consolidarse en el panorama internacional. Hay muchos motivos para creer en un crecimiento exponencial: buenos equipos competitivos, un sistema de ligas en expansión, una junta y una asamblea coordinadas, ayuda externa tanto de voluntarios como de otras NGBs…pero hay algo que me llama poderosamente la atención. Tras un año en la comunidad del quidditch, muchas son las voces que señalan el increíble crecimiento de Alemania (Quinta potencia europea según los resultados de los EGs) mientras España evoluciona lentamente y a trompicones.

Héctor Cabrera (Madrid Lynx, Presidente AQE) y Artur Martin (Madrid Wolves) actuando como árbitros en la 2ª Jornada de la Liga Vasca. Foto de Ane Aranguren.

Entre otras muchas razones, creo que hay una que habla por sí sola:

Alemania: 144 titulados en el IQA Rulebook 16-18 (23 HR, 91 AR y 30 SR)

España: 19 titulados (4 HR, 9 AR y 6 SR)

Para interpretar estos datos como síntoma de debilidad, además de la propia comparación, solo hace falta recordar los pocos árbitros que hubo en la Copa de España 2016/2017, que muchos de los titulados actualmente juegan en unos pocos equipos (Malaka Vikings, Bizkaia Boggarts y los dos equipos de Madrid, además de casos de algún jugador suelto en otros equipos) dificultando enormemente la configuración arbitral de un torneo nacional, la ausencia de snitch en algunos partidos de la Liga Central o la utilización de árbitros no preparados en otras ligas regionales, e incluso en un torneo tan importante como la Copa de España. Este último punto quizá no sería del todo negativo si aquellos que arbitran sin título (los cuales acumulan experiencia en la labor, al fin y al cabo) lo obtuviesen poco después, pero en muchos casos no ha sido así. La realidad es que en materia arbitral España va muy por detrás por una serie de motivos concretos…

– El Rulebook: Extenso y muy enrevesado, muestra clara de lo complejo que llega a ser nuestro deporte. Su estructuración tampoco ayuda, centrándose demasiado en la teoría, repitiéndose incluso, y olvidándose de hacer una parte práctica con situaciones en las que aplicar la normativa, contenido este último que haría infinitamente más amena su lectura. Por tanto, leerse el Rulebook y estudiarlo para los exámenes de árbitro se antoja una tarea complicada…

– El Inglés: …que se hace aún más cuesta arriba por el idioma. No es ningún secreto que la formación en lenguas extranjeras en este país, al menos en los niveles básicos (primaria, secundaria, bachillerato…), es deficiente y hace aguas por todas partes. Tampoco lo es la falta de implicación o de medios de la propia sociedad para intentar aprender el idioma universal, no el más hablado (El chino y el español le ganan) pero sí el más importante a nivel laboral y de comunicación alrededor del mundo, siendo aún más importante para nosotros al estar nuestra NGB en un continente como Europa en el que el inglés es fundamental para comunicarnos con nuestros compañeros europeos.

– Falta de seriedad: Como dije, nuestra NGB parte hacia su tercer año de vida competitivo, y aún queda mucho por hacer. Aunque hay gente muy implicada en que la AQE salga adelante, es insuficiente si no nos movemos todos en la misma dirección. Al igual que en el idioma, hay falta de implicación a la hora del voluntariado y del arbitraje, existiendo muchos equipos sin un solo miembro implicado en esa tarea (A nivel nacional, hablo), cuando para que nuestros torneos salgan adelante necesitamos la colaboración DE TODOS. El quidditch apenas está comenzando su etapa amateur, en España apenas acaba de nacer, y los pilares del mismo debemos sostenerlos todos si queremos que esto tire hacia delante, sea jugando, entrenando, haciendo de árbitro, de enfermero o dando bebidas. Tenemos que tomárnoslo en serio.

Robert Stolzberg (Lucus Centauri) como snitch en el partido Barcelona Eagles-Paris Titans, EQC 2016-2017. Foto de Quidpic.be

– Miedo/Falta de ganas: Esta ya es más personal, pues hay muchos casos en los que una persona no quiere titularse y ejercer por no tener ninguna gana de hacerlo o por tener miedo a hacerlo mal. Esto es achacable tanto a la cultura de “yo solo vengo a jugar” como a la de que somos una NGB difícil en cuanto a no protestar la labor arbitral, aunque no han ocurrido incidentes graves desde hace un año y esperemos que jamás vuelvan a ocurrir (Por suerte, ahora habrá una normativa clara y concisa que trate estos asuntos)

– Aprendiendo “de boquilla”: No negaré que el aprendizaje a base de torneos y de hablar con aquellos con más experiencia pueda ser productivo, de hecho es un atajo que bien usado ha ayudado a una mejor comprensión de las normas desde que empezó a existir el quidditch en España. Aun así, es innegable que con esta práctica se puedan coger determinados vicios o costumbres erróneos que nos hagan fallar a la hora de arbitrar, e incluso jugar. Normas del contacto, la inmunidad del Keeper, medidas del campo

Ante todos estos motivos, yo solo tengo algo que decir: Querida AQE, necesitas estudiar. ¿Queremos crecer como NGB? ¿Queremos organizar torneos serios y fluidos? ¿Queremos mirar a la cara a nuestros compañeros europeos en cualquier ámbito de nuestro deporte? Pues debemos sentarnos, coger el Rulebook, hincar los codos y a leérselo unas cuantas veces de pe a pa. A pesar de su complicada redacción, tiene atajos (Como los apéndices) que te ayudan un poco; el idioma es una barrera que se puede y debemos superar, ya sea mediante el estudio o la ayuda, y que además del arbitraje nos abrirá las puertas para relacionarnos con el resto de los miembros de la comunidad europea; los equipos deben moverse a favor de leer el Rulebook y tener al menos un par de representantes que ayuden en labores arbitrales, favoreciendo la configuración de árbitros en los torneos; uno no debe tener miedo o rehusar porque no le apetece, al fin y al cabo necesitamos a todo el mundo y si uno lo hace mal, entre todos podemos ayudarle para que pueda mejorar; y por último, mi propia experiencia me ha hecho saber que muchos miembros de nuestra comunidad podrían sacarse perfectamente los títulos de árbitro dada su trayectoria como jugador y árbitro, su comprensión de lo que ocurre en un terreno de juego y sus conocimientos ya adquiridos de la normativa, y leerse el rulebook podría ayudarles a pulir todo eso hasta alcanzar un nivel superior.

Además, leerse el Rulebook y aprenderse las reglas de juego no es solo algo que ayude en materia arbitral a la propia NGB e implique trabajo más allá de jugar, es algo que mejora… ¡a tu propio equipo! Un entendimiento mayor de la normativa ayuda a que un equipo juegue mejor (cayendo menos en sanciones evitables) y a que un jugador pueda darlo todo en el campo sin caer en errores. Si uno lee el Rulebook, verá la complicada normativa relacionada con los placajes o toda la que implica a los Beaters, mejorando sensiblemente el rendimiento en el campo en cuanto va aprendiendo sobre las mismas, además de ser muy útil saberse las normas para poder dialogar (no discutir) con el árbitro o con los jugadores de otros equipos en cuanto ocurran acciones que perjudiquen a su equipo. Para poder ser competitivos y luchar de igual a igual, debemos entender a qué estamos jugando y, sobretodo, jugar a lo mismo que juegan el resto. Al menos, esa es la base de la que todo equipo debería partir.

Toby March (Snitch Ref) y Severin Hofer (Snitch) durante el UK-Bélgica de los European Games 2017. Foto de StaceynDavid Thripp.

En definitiva, todos los equipos de la AQE tienen que ponerse las pilas y empezar a trabajar con la normativa, pues no deja de ser algo fundamental en cuanto a la formación de sus jugadores y en cuanto a la organización de torneos importantes en España, aparte de poder ir al extranjero y jugar a gran nivel/arbitrar torneos de otras NGBs, recogiendo una experiencia incalculable que nos podría poner al nivel de las grandes potencias europeas. Por tanto, considero fundamental que uno de los objetivos primordiales de la AQE en este periodo de consolidación sea formar a todos los equipos integrantes de la asociación en la normativa vigente del deporte que practican. Como ejemplo, tomaré mi experiencia como Coordinador de Árbitros en el Torneo do Camiño: en aquel torneo organizado en mi ciudad, los cinco equipos participantes presentaron voluntarios para todos los puestos y colaboraron incluso cuando hubo que hacer cambios de urgencia debido a ausencias o cansancio de otros voluntarios. Así debería ser siempre un torneo, así debería comportarse un equipo de la AQE.

 

Una nueva temporada comenzará en septiembre, con ligas y copas regionales, con la Copa de España, el EQC y el Mundial esperando a la vuelta de la esquina. Entrenad, esforzaos, id a los torneos que podáis…y estudiad el Rulebook. Lo acabaréis viendo gratificante.

Enrique Carretero Tato

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3 comentarios

  1. Estoy muy de acuerdo con este análisis, como director de gameplay de la pasada copa de España he de decir que las pasé canutas para elegir los árbitros de los partidos, sobre todo en las ocasiones en que Madrid Wolves y Malaka Vikings jugaban a la misma hora (e incluso entre sí) pues eso ocupaba al 80% de los árbitros que se habían presentado. Las semanas antes se convirtieron en una lucha por la supervivencia en busca de árbitros de todas las regiones que produjo muy poco fruto.

    Pero este problema no se manifiesta solamente en cuanto a falta de árbitros para los partidos, si no que esto causa que se produzcan escenas tan tristes como jugadores que desconocen las normas básicas en un torneo a gran escala y protestan al árbitro por decisiones que no son discutibles con un mínimo conocimiento del reglamento. El estudio de las normas al final también beneficia a los jugadores competitivamente evitando expulsiones fácilmente evitables o incluso aprovechándote de cosas que no sabías que podías hacer.

    En cuanto a sugerencias para evitar esto yo propondría tres enfoques.

    Torneos: Como ocurre en los torneos internacionales, habría que exigir que un equipo presentara un mínimo de árbitros para participar en la Copa de España o en torneos regionales. Estos números, para ser justos, deberían ir en función del desarrollo del equipo, no es lo mismo un equipo que lleva 10 años y que debería tener las normas al dedillo que uno que participa por primera vez.

    Equipos: Yo propondría incluír dentro del censo obligatorio de un equipo, un porcentaje mínimo de titulados en el actual o el anterior Rulebook asegurándonos así de que hay gente en cada equipo capaz de explicar las normas a los jugadores y evitar situaciones como las que he explicado anteriormente. Esto a su vez, pondrá más árbitros a disposición de las competiciones.

    Entrenadores: Para esta temporada es pronto aún pero tal vez a dos o tres temporadas vista, pondría obligatorio tener el título de, al menos, AR, para poder optar a ser entrenador de un equipo. En todos los deportes es necesario tener un título de entrenador para entrenar y qué menos que requerir un conocimiento mínimo de las normas a una persona que va a crear las estrategias y la mentalidad del equipo. Sería una catástrofe que un entrenador dedicara horas en desarrollar una estrategia solo para descubrir que rompe una norma que no conocía. Esto, llevado a la selección, debería requerir el título de Head Ref en un plazo similar ya que es un puesto con mayor responsabilidad.

    • Javier Estévez Covelo /

      En respuesta al comentario anterior de Andrés. Puedes ser un magnífico árbitro y no dominar el inglés, ergo no puedes sacar el título de HR. Examenes y reglamento en español, pero es una utopía, ya que las personas que tienen el título no van a mover un dedo,aparte de que las personas que se mueven por todo lo altono en asociaciones internacionales ya dominan el inglés y todavía se van a mover menos, ya que por desgracia en este mundo, la gente la mueve el interés y/o el dinero.
      Es una opinión personal, y pienso sinceramente que algunas cosas que propones no tienen sentido, si los equipos desconocen el reglamento, pues el árbitro lo aplica como debe, si el equipo se queda con dos jugadores, mala suerte.

      • La Casa del Quidditch /

        Estás completamente equivocado, la AQE lleva años pidiendo reglamento y exámenes en español.

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