Información sobre quidditch.

Diversidad de género/sexual en quidditch

Hablemos de quaffles, bludgers y snitches.

Hace un par de semanas, de mano de Quidditch Canadá pudimos leer un maravilloso artículo acerca del quidditch y el concepto de género, dentro y fuera del deporte, escrito por Rebecca Alley. Teniendo en cuenta que no todos los jugadores de la península controlan bien el idioma anglosajón, nos decidimos a hacer una adaptación del mismo con el permiso de nuestros compañeros canadienses.

“El quidditch es un deporte inclusivo, mixto, en el que da igual si eres chico o chica, solo necesitas muchas ganas de jugar.” Esta es la premisa mayoritaria de la que se parte en nuestro país pero, esto no es del todo exacto. La regla de los cuatro máximo de la octava edición del reglamento* de la IQA habla de que “en cada equipo, sin contar al buscador, se permitirá un máximo de cuatro jugadores que se identifiquen con el mismo género”. Yo por aquí no veo especificaciones, no leo ‘chicos’ o ‘chicas’, ‘hombres’ o ‘mujeres’. Se trata de género con el que uno/a se identifica.

Un equipo de quidditch puede convertirse en un espacio seguro para muchas personas de la comunidad lgtb+, por lo que es importante tener en cuenta las definiciones, pronombres, lenguaje y situaciones que existen, se dan y pueden darse, de manera que todos los jugadores se sientan reconocidos, aceptados y parte de la maravillosa comunidad que existe en este deporte.

*Ha salido hace relativamente poco tiempo el reglamento noveno, pero por lo menos hasta pasados los European Games se usa en el continente europeo la versión anterior. De hecho ha habido un cambio con respecto a esta regla, pero solo en términos numéricos.

Definiciones

Identidad de Género: se refiere a la identificación por parte de la persona con el sexo asignado en el nacimiento, típicamente binario – mujeres y hombres. Si el género de una persona coincide con el sexo asignado en el nacimiento, ésta será cis o cisexual; de no coincidir, estaremos hablando de una persona trans* o transgénero. Cabe mencionar que existen identidades de género más allá del binarismo, como es ser genderqueer, de género fluido o fluido (del inglé,s genderfluid), no binario, etc.

tumblr_mrq4q5ZVbM1se6728o1_500tumblr_mrq4q5ZVbM1se6728o2_r1_500

Expresión de Género: se trata de la expresión del género a nivel sociocultural, es la apariencia y el comportamiento de la persona. Esto puede entrar dentro del binarismo (femenino/masculino), ser una mezcla de ambos, ninguno, etc. Hay que tener en cuenta que el género como hemos dicho es un constructo social, y cada uno/a tiene su propia construcción del mismo. Aquí nos podemos encontrar tanto a personas femeninas, como masculinas, neutras, andróginas, etc.

Binarismo: la clasificación tradicionalmente perpetuada de la existencia de solo dos géneros, “masculino” y “femenino”.

Sexo: se alude normalmente a la diferencia biológica en términos genetistas y de órganos reproductores, tradicionalmente en relación a un marco binario. Esto ya de por sí es una equivocación, ya que existen personas intersexuales, que por razones genéticas o de desarrollo han nacido con parte de los órganos reproductores, ambos, ninguno, etc. Estas personas suelen ser operadas y asignadas a un sexo en el nacimiento en la mayoría de los casos. En la actualidad se maneja la idea de que el sexo sea también un constructo social, ya que no se puede afirmar que exista previamente o fuera de la cultura.

No Binario: expresión que sirve de paraguas o denominación común para todas aquellas personas que no entran dentro del binarismo de género.

Trans*: sí, con asterisco. ¿Y esto por qué? En palabras de Lucas Platero, sociólogo y activista, “se emplea con el propósito de aludir a una mayor inclusión de nuevas expresiones e identidades de género, para representar más pluralmente a personas trans.” No sólo sirve para describir a personas típicamente transgénero o trans, sino también a aquellos géneros fluidos o de naturaleza más compleja.

trans-poster-900

Orientación Sexual: se relaciona con quién nos atrae romántica y/o sexualmente. No tiene absolutamente nada que ver con el género, identidad y/o expresión de una persona. Un hombre cisexual puede ser bisexual, una mujer trans* puede ser asexual, etc. El género no refleja la orientación, así como tampoco la orientación sexual.

Genderbread-Person-3.3

El genderbread person es un recurso bastante visual y directo para entender muchas de estas definiciones, y sus diferencias. Podéis leer más acerca de ello o investigar en the genderbread person.

Pronombres

Él, ella, suyo, suya, nuestro, vuestro, de ellos, de ellas. Vale, hasta aquí, lo que es un pronombre lo tenemos claro, ¿no? Entonces respetemoslos.

Pensadlo de la siguiente manera: cuando os presentáis a alguien nuevo, decís vuestro nombre. Más allá de que más de uno tenga cara de Miguel, o Ana tenga cara de Carlota, no podemos suponer e imponer nombres a los demás porque ya tienen uno con el que se identifican. Los pronombres funcionan de la misma manera: no podemos asumirlos simplemente por la expresión de género de la persona que tenemos delante. Puede llevar falda y preferir pronombres masculinos. Puede llevar coleta y calzoncillos y preferir femeninos. Así como no podemos discernir el sexo biológico, el nombre o la nacionalidad de alguien, los pronombres son personales y cada persona puede preferir unos ante otros. Es importante preguntar, y no dar nada por hecho. (Aunque no es necesario ir preguntando a la gente si tiene pene o vagina, es irrespetuoso, y aún más si la persona es trans*. Ese tipo de preguntas son muy, muy íntimas, respetad a los demás por favor).

¿Qué pasa si me equivoco y digo él en vez de ella? ¿Si digo maja en vez de majo?

Ante todo NO HAGAS UN MUNDO DE ELLO. Repite la palabra esta vez bien, o ten más cuidado la proxima vez, mira a la persona a la que te refieres con cara de ‘ups, lo siento’, pero de verdad, no hagáis un mundo de ello. No sólo os sentiréis incómodos vosotros, sino que la persona a quién os referís se puede sentir mal – muchas personas trans* al principio sienten que ‘exigen’ a los demás el cambiar de pronombres con respecto a ellos/ellas, cuando es un DERECHO de todos. Hasta a las personas trans* el cambio al principio puede chocar, todos somos criaturas de hábito.

Aunque en castellano el neutro es típicamente el género gramatical masculino, existen corrientes que utilizan la ‘e’ como marcador del neutro. Si una persona os insta a tratarle de ele, amigue, etc., respetad, pedid información al respecto y actuad acorde a esto. Os puede sonar raro, pero también suena raro decir selfie y nadie se ha muerto aún por usarlo.

Para más información al respecto, os sugiero este artículo: Construyendo un género neutro en español para una lengua feminista, igualitaria e inclusiva

¿Conclusión? Presentaos así: Hola, me llamo Riley, y uso pronombres masculinos o neutros. Encantado.

Y no cuestionéis el género de otra persona. A nadie le sienta bien que le digan: que va, aunque hayas nacido en Líbano, si vives en España eres español. Cada uno se siente como se siente, y es quién es. Respetad la expresión, el físico y la personalidad de los demás.

Lenguaje

Ya hemos hablado de pronombres, pero aquí no acaba la cosa. El lenguaje que usamos día a día tiene un gran impacto en los demás, así como dice mucho de nosotros mismos. Una persona no es un transgénero o un homosexual. Uno puede ser rubio, con los ojos marrones, asexual y trans. Es un adjetivo, no la persona en sí y como adjetivo describe a la persona, pero no la define enteramente. Somos más que nuestra nacionalidad, género, sexo y color de piel.

Y para que pensemos un poco, los quidkids canadienses nos ofrecen unos cuantos temas a tratar al respecto:

  • ¿Permites que se hagan bromas racistas, sexistas, homo/transfóbicas (o en relación a cualquier tipo de minoría) a tu alrededor o incluso las haces tú? Si piensas que está mal pero no dices nada, estarás validando la opinión de aquellos que piensan que no es malo u ofensivo, cuando esto puede tener un impacto muy negativo en las personas pertenecientes a estas minorías. Si se dan estas situaciones no te calles, o estarás dejando que tu equipo sea un ambiente hostil y/o desagradable para muchos de tus compañeros.
  • ¿Es aceptable hacer bromas acerca de las violaciones y/o la violencia de género o las haces tú? Estadísticamente, una de cada cuatro mujeres ha sufrido algún tipo de violencia sexual, y dos tercios de la población transexual ha sido alguna vez asaltada (ya sea por crimen de odio o violencia física/psicológica) (x). Estos números no son para bromear. Cuando se cuenta un chiste de este tipo suceden dos cosas: la primera, es que las probabilidades de que tengas delante a una víctima son tan altas, que el mismo ‘chiste’ puede provocar una situación de ansiedad (como poco) en dichas personas, creando una situación nada deseable. Lo segundo, que puede haber personas alrededor que no consideren la violencia de género, o el asalto sexual como algo grave, lo hayan incluso perpetrado y, con ese chiste, estés validando su punto de vista porque, “todo el mundo se ríe de ello”.

tumblr_n5kkjeM0r91tu7965o1_500

  • ¿Asumes el género o la orientación sexual acerca de los demás o utilizas un lenguaje que reafirma la heteronormatividad o el binarismo de género? preguntas a las personas acerca de sus “novias o novios” o por sus “parejas” cuando no sabes sobre su orientación sexual? Te refieres a tu equipo como “chicas y chicos”, o cómo “jugadores” o “atletas”? Una buena estrategia es buscar un mote para el equipo que sea neutro, como hippies.
  • ¿Discriminas o asumes ciertas conductas o comportamientos cuando conoces a una persona fuera del  binarismo de género, o cuando alguien presenta conductas asociadas a estereotipos gay/queer/etc (hombres con maquillaje o las uñas pintadas, mujeres con el pelo corto, hombres a los que no les gusta el deporte, mujeres que saben más de fútbol que los manolos…)?
  • ¿Consideras aceptable el utilizar insultos sexistas, racistas u homofóbicos o los toleras? (por ejemplo, “lanzas como una chica”, “eres un maricón/marimacho”, “eso es muy gay”). Utilizas este tipo de lenguaje? En muchas ocasiones no nos damos cuenta de que estamos utilizando un lenguaje homofóbico y transfóbico: es parte de la jerga o lenguaje vulgar (y no tan vulgar en muchas ocasiones) Aún así, sólo porque esté extendido no quiere decir que sea correcto – debemos evitar tolerar este comportamiento homofóbico, sexista, racista y transfóbico tan “inofensivo”.

Si has contestado “sí” a alguna de estas preguntas, probablemente deberías reevaluar cómo estás tratando a los demás, cómo te estás presentando ante el mundo y lo que puedes hacer para cambiar.
Evalúate, sé honesto y, si ves que hay cosas que puedes cambiar, ¡hazlo! Toma tiempo normalizar cosas como el lenguaje neutral a diario, pero es un esfuerzo que merece la pena.

Exposición

Vale, esto es importante. Si alguien de tu equipo te dice que es trans, asexual, o que es bisexual y sabes o te dice que poca gente lo sabe/nadie lo sabe NO LE EXPONGAS. Piénsalo por un momento: puede que desde hace diez años podamos casarnos con personas de nuestro mismo sexo en este país, pero aún hay mucho sobre lo que aprender y avanzar. Si has leído este artículo y has aprendido alguna definición nueva, eres un claro ejemplo de ello. Quizás los padres de tu compañero/a no lo saben, o él/ella teme por su seguridad o que no le acepten los demás del equipo. Esa persona confía en tí y necesita de tu confianza y discreción.

Pero, y ¿si practicamente lleva la bandera homosexual o transgénero atada al cuello? En este caso, no le des más importancia de la que tiene. Si tu único tema de conversación es que Mario es asexual o que Julia es agénero, búscate un hobbie aparte del quidditch. O habla de aquella vez que te dieron con una bludger en toda la cara y casi te desmayas. La sexualidad o el género de otros no deberían ser tus temas de conversación – a menos que esa persona esté delante y de acuerdo. Pero créeme, evítalo, a menos que sean cosas cómo:

“No sé con qué pronombres llamar a David.”
“Hm… a mí me dijo femeninos, pero no creo que le moleste que le preguntes.”

Con estoy y un bizcocho podríamos dar por terminado este artículo, pero si queréis profundizar más acerca del tema, además de los links que vienen en el mismo, echad un vistazo a la bibliografía que he utilizado (básicamente el libro Trans*exualidades, de Raquel (Lucas) Platero (2015)) y el artículo original de Quidditch Canada. Asimismo y, personalmente, podíis hacerme cualquier tipo de consulta al respecto, aunque aún no soy ni mucho menos un experto en el tema (@keepitcoolriri o iamrionblake@gmail.com) y poneros en contacto con las organizaciones LGTB+ de vuestras comunidades, barrios y/o universidades. Aceptad que mucha gente de la comunidad no se quiera pasar el día hablando de estos temas – somos más que nuestro género y sexo, recordáis? – e informaros. La información es la clave, nunca está de más aprender algo nuevo y comprender a los demás un poco mejor.

Este artículo ha sido escrito por Rion Blake, vicepresidente de AQE y jugador de los Madrid Wolves, estudiante de Psicología y trans*. Cualquier puntualización sobre los términos es bienvenida y apreciada.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmailFacebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Sin comentarios

Trackbacks/Pingbacks

  1. Soy no binario, ¿a qué juego? Al quidditch - La Casa del Quidditch - […] un artículo anterior que escribí aquí en La Casa del Quidditch definí no binario como término paraguas para aquellas…

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *