Información sobre quidditch.

Sobre cuotas, mínimos y paridades

Sobre cuotas, mínimos y paridades

26/09/2018

Empiezo a escribir estas líneas sin saber muy bien a qué conclusión quiero llegar, tal vez por eso las escribo, puede que, a través de ellas y compartir con vosotros mis impresiones, pueda llegar a una conclusión satisfactoria sobre la polémica de moda en la AQE. O tal vez no, desde mi punto de vista no existe una solución a corto plazo a este asunto.

Cuando en 2004 el gobierno de Zapatero se estaba formando, yo aún no llegaba a la veintena, edad de mucha gente que está empezando a adentrarse en el mundo del quidditch y aún entonces la idea de un “gobierno paritario” se me hacía rara. Para evitar parte de polémica voy a hablar de una sociedad de géneros, A, 1 y *, en la propuesta de gobierno de Zapatero, debía haber 50% de ministros de cada género que un gobierno como el del 2004 reconocía. Se me hacía extraña esa propuesta pues no es imposible que los mejores ministros para cada opción puedan tener un porcentaje distinto de géneros. ¿Por qué, entonces, querrías hacer que el Ministerio de Agricultura perdiera al gran ministro de género A para meter a un ministro un poco menos válido porque sea de género 1? Para mi era una pérdida de eficiencia para el crecimiento del país, y yo valoro mucho la eficiencia.

El nuevo gobierno del PSOE (el PP me lo salto porque no está muy interesado en estos temas) tiene una inmensa mayoría de ministras (en este caso no necesito difuminar los géneros). Uno, optimísticamente, piensa que son las mejores opciones para sus puestos, otros en cambio, lo tildan de maniobra electoralista.

¿Es una persona más o menos válida que otra dependiendo de su género en caso de igualdad de oportunidades?
Si

Ojo al matiz, “igualdad de oportunidades” que creo que es el punto central de este artículo. Una mujer media en 1920 no tenía la capacidad de entrar en un gobierno que un hombre, pocas tenían acceso a las mismas oportunidades que los hombres y la misma formación por tanto, si formabas un equipo de 100 personas, era bastante normal tener, al menos 90 hombres. Esas 10 mujeres serían las excepciones, probablemente mujeres de familias ricas que, aun así, tuvieron que luchar contra viento y marea para abrirse paso en esa sociedad. En 2004 las mujeres tenían más acceso a educación y mismos derechos que los hombres pero aun cargaban con la idea arraigada en la sociedad de que, en un grupo de 100, aciertas más si las mujeres son la excepción y probablemente aun fuera verdad. Las señoras de avanzada edad que suelen ocupar las carteras de los ministerios han sido educadas aún en épocas menos equitativas. Yo creo que, aun sin gobiernos con intenciones paritarias, en 2050 (por poner una fecha aproximada) la paridad aproximada hubiera llegado (poner porcentajes exactos siempre será un error) y nadie mirará si gobiernas con 7A,3 1 y 2* si no que valorarán las personas más allá de su género.

¿Por qué entonces se conformaron gobiernos paritarios? En su momento no lo entendía pero creo que hoy lo entiendo un poco mejor. Desde mi posición de privilegio de hombre blanco cis-hetero y todos los epítetos que se quieran añadir a mi persona, he observado a amigos y familiares de todas las razas, orientaciones sexuales y géneros no tener las mismas oportunidades que tengo yo. Tal vez el portazo en la puerta del PSOE en 2004, sacrificando eficiencia a cambio de un mensaje, si tuviera una razón de ser, demostrar que, teniendo 10 mujeres ministras causa las mismas ventajas y los mismos problemas que haber hecho un gobierno completamente masculino. Tal vez eso normalice ver una mujer en el ministerio de Defensa (a quién se le iba a ocurrir, dios mío, esto con Franco no hubiera pasado nunca #RIPCarmeChacón) y, en unos años se cumpla mi anterior predicción de que el género sea indiferente.

Pero no estamos aquí para hablar de política, este medio habla de quidditch. Creo que esta introducción era necesaria para expresar en un contexto lo que viene a continuación para no levantar ampollas.

Trasladémonos al fin al quidditch y a la tan polémica regla del mínimo dos (o “la mierda de Lumos” como se la conoce en algunos ámbitos). Esta normativa, aprobada en la pasada asamblea, crea una situación de ventaja hacia las mujeres, sin duda, y a la vez una desventaja como han señalado algunos, como puede ser que se les exija un mayor número de minutos si su equipo no tiene suficientes. Todo eso, sinceramente, a mi me parece secundario.

El objetivo de esta norma, como en los gobiernos paritarios, es forzar la presencia de mujeres sobre el campo y demostrar que ellas pueden. Que van a correr tanto como sus compañeros de otros géneros. Que no se van a amilanar ante un cazador entrando a matar. Que no tienen miedo a revolcarse en el fango. Que marcan tanto como el que más si reciben pelotas.

Como dije antes, la historia de España no ha brindado igualdad de oportunidades a las mujeres en el plano deportivo, ocupadas en otros menesteres mientras los hombres se paseaban en las televisiones jugando al fútbol, al tenis y al baloncesto. Todos los niños querían ser como ellos, las niñas que no recibían muñecas por sus cumpleaños eran las menos pero hoy, grandes deportistas como Carolina Marín, Mireia Belmonte, las selecciones de fútbol y baloncesto y un largo etcétera, demuestran que nuestra sociedad ha madurado y, tala vez, unas zapatillas no sean tan mal regalo para tu hija. Aun así, años de muñecas y exclusión en los partidos de fútbol de los recreos ha arraigado la idea de que las mujeres no tienen cabida en el mismo terreno de juego que los hombres. Este es el verdadero problema que enfrentamos, esta impresión.

Foto: Chaz Howkins Art

Lo que nunca debe ser considerada esta norma es un privilegio. Es una responsabilidad. Chicas, os hemos dado la oportunidad y la confianza de demostrar que valéis. Ahora solo depende de vosotras hacerlo y, cuando lo hagáis, pedir que desaparezca esta norma. Borrad de las mentes de toda la gente que está en contra de alinearos la idea de que no valéis y, cuando lo hagáis, demostrad que no necesitáis una norma, solo necesitabais una oportunidad y que esta es. Si lo hacéis, toda la polémica en torno a esta medida habrá merecido la pena. Todas las que habéis luchado por ella, habéis desesperado debatiendo con gente que no os entendía os sentiréis reivindicadas.

Foto: Ajantha Abey

Este verano se han desarrollado varios torneos con normas de mínimo. Emerald Dragon’s Tournament tuvo mínimo 1 mujer sobre el campo (aunque su organización se hizo un lío tremendo insinuando que permitiría comerciar con mujeres), posteriormente la Euskal Kopa obligó a utilizar a dos jugadoras de género dentro del espectro fémenino y, finalmente, Camiño y Blue Moon exigían al menos 2 jugadoras identificadas con el género femenino sobre el campo. En tres de estos torneos, a los que tuve la suerte de asistir (la excepción es Euskal Kopa al que no acudí), no puedo decir que el nivel del quidditch fuera inferior a otros torneos a los que haya asistido. Tampoco superior si no, como era de esperar, similar. Desde el torneo de Barcelona han destacado varias mujeres que han demostrado muchísimo nivel (no viene al caso mencionar ninguna ahora), alguna incluso que me sorprendería que no apareciera en alguna convocatoria de la selección y que, tal vez, sin estas normativas, no hubieran pisado tanto el terreno de juego y no se hubieran dado a conocer en el panorama nacional. ¿Realmente no era esto lo que buscábamos todos?

Foto: Ajantha Abey

La norma de Lumos (que debería llamarse norma de la AQE dado que la hemos aprobado todos) no debería estar siempre en nuestro reglamento, si no el tiempo suficiente para dar esta oportunidad y “resetear” las mentes de la gente que no sabe utilizar a las mujeres. Mantenerla demasiado en el tiempo si sería potencialmente perjudicial para todo, hombres, mujeres y no binarios.  Éstos últimos son, dicen, los grandes perjudicados de esta norma pero me gustaría extenderles el mismo reto que he hecho a toda jugador de género femenino. Hoy tal vez tengáis un espacio más reducido sobre el campo, mañana lo recuperaréis, mientras, no dejéis de luchar por él en cada entrenamiento y en cada partido.

Foto: Alvarino MC

Supongo que al final si he llegado a una conclusión. El mínimo 2 no debe tomarse a la ligera y todos debemos ser responsables y consecuentes durante su vigencia o hará más mal que bien. De hecho, en un futuro ideal y utópico, la propia norma de Máximo 4 también debería desaparecer dentro de una sociedad completamente igualitaria donde jueguen 7 miembros del género A contra 3 de 1 y 4 de * y nadie levante ni una ceja ni crea que uno de los equipos no tiene nada que hacer. Yo confío en todes vosotres para que esto sea así y el futuro nos depare un quidditch más inclusivo que antes de crear y durante la implementación de esta normativa.

¡Rezo por una temporada 2018-2019 que cambie del deporte en general, no solo el nuestro y que, pasada la misma, nunca haya que volver a publicar un artículo como este por innecesario! ¿Me ayudáis?

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmailFacebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Carta abierta: Regla del mínimo 2

Carta abierta: Regla del mínimo 2

21/09/2018

Gasteiz, a 21 de octubre de 2018

Estimada comunidad de Quidditch España:
Como bien sabéis, ayer en la Asamblea de la AQE se aprobó la regla del mínimo 2 que propuso Lumos, y hoy se me ha dado la oportunidad de pronunciarme al respecto.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmailFacebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Análisis del Torneo Noroeste 2018

Análisis del Torneo Noroeste 2018

21/09/2018

Primer fin de semana de la temporada oficial en la AQE y primer título oficial en juego. Los equipos gallegos, grandes ausentes el pasado finde en Blue Moon, estaban reservando fuerzas para este torneo que decidirá, un año más, quién reina en el norte. El largo verano y los cambios en las plantillas hacen que este torneo sea impredecible y más cuando la temporada pasada todos los equipos gallegos fueron vencidos por otro equipo gallego y, a u vez, ganaron a al menos un equipo gallego. ¿Se traducirá este historial en un torneo no mayor igualdad?

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmailFacebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Un torneo para proVAR

Un torneo para proVAR

19/09/2018

El pasado fin de semana se desarrolló en Madrid la primera edición del Blue Moon Tournament. Último torneo de la pretemporada antes de que el lunes siguiente entrara la temporada 2018-2019. Esto suponía una oportunidad para los equipos participantes para empezar a coger ritmo antes de las vacaciones, vere los frutos del trabajo que se realizó durante el mismo y, sobre todo, ver qué lugar ocupaban dentro de la realidad del quidditch nacional.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmailFacebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Análisis Blue Moon Tournament

Análisis Blue Moon Tournament

14/09/2018

El panorama del quidditch español sigue creciendo poco a poco, pasito a pasito. Una muestra de ello es la proliferación cada vez mayor de torneos amistosos para juntar a la comunidad española, siendo ya raro el mes que no se celebra torneo alguno. Justo por ello, el hiato producido por el siempre perezoso mes de agosto despertaría el hambre por el quidditch, dando como resultado la celebración de dos torneos, uno en Barcelona y otro cerca de Madrid, en el mismo mes. Con la inauguración de la Temporada Oficial con la Copa Noroeste en algo más de una semana, el quidditch nacional está más vivo que nunca.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmailFacebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail